«

»

MUIÑOS, ENTRE RÍOS Y MOLINOS

Los muchos ríos que surcan la zona propiciaron una gran actividad molinera en otro tiempo. Aún hoy en los recodos, medio ocultos entre la arboleda se pueden contemplar los restos de estas edificaciones típicas, lugar de encuentro, de chisme y de leyendas.

Integrado en el Parque Nacional del Xurés, Muiños ofrece un paisaje espectacular, un espléndido patrimonio y una atractiva gastronomía. Por estas tres razones, los turistas se reservan el lugar de un año para otro. Su mar interior, el embalse de As Conchas, propicia la práctica de deportes náuticos y la playa fluvial hace olvidar que Ourense es una provincia del interior.

Ermitas solitarias con sus fuentes de agua cristalina parecen guardar los rincones sagrados que vigilan el valle. Como la Clamadoira, allá en lo alto desde donde se convocaba a luchar contra los moros, según la tradición; o la de Parada de Ventosa. Por este pueblo pasaba la Vía Nova camino de la Limia por el Ponte Pedriña, que conservaba parte de su aparejo original cuando las aguas del embalse lo anegaron. En Santiago de Couso el inacabado santuario de Los Milagros, empezado a construir en el siglo XIX, es una muestra del ambicioso proyecto. La Virgen de la Aparecida es otra de las ermitas que merecen una visita. Su fuente tiene fama de milagrosa. Requiás era lugar de paso para los peregrinos que iban a Santiago de Compostela. Su iglesia está dedicada el Apóstol y en el pueblo hay una casa que fue hospital de peregrinos. La parroquial de Mugueimes, con su original torre hexagonal también merece una visita.

En Maus de Salas se encuentra el centro prehistórico más importante de la provincia de Ourense. Se han descubierto más de cincuenta mámoas con restos de cerámica del tipo campaniforme en sus dos modalidades, de casquete esférico y de fondo convexo y cuerpo cilíndrico con decoración de bandas en puntillado. Los dólmenes de la Casiña da Moura y la Casola do Foxo están situados a la orilla del embalse. En el mismo valle se pueden ver las mámoas de Outeiro de Cavaladre, todas ellas en recintos protegidos dotados de paneles informativos.

Según los expertos, Muiños es una zona sin explorar a la espera de que alguna comisión arqueológica se disponga a desentrañar los secretos de los primeros asentamientos humanos de aquellas tierras.